lunes, 2 de abril de 2018

Renée Goupil: La atención a la diversidad cultural es una de las claves de la educación del futuro.

Retomamos nuestro trabajo tras un breve parón  durante el que hemos tenido tiempo para hacer una pequeña evaluación de nuestro proyecto, su próximo final y su futuro inmediato.

Volvemos con el tema del intercambio a Lytchett Minster School, ya que, afortunadamente, aún colean las reflexiones por parte de alguna de los participantes en la primera fase de esta aventura cultural y lingüística. Es el caso de Renée Goupil, una de las profesoras acompañantes de los alumnos británicos durante su estancia aquí.

Renée Goupil en una clase de 2º de ESO

Pasado un tiempo, nos envía sus reflexiones, entre las que destaca cómo esta visita la ha reafirmado en su creencia en que el futuro de la educación pasa por el estrecho trabajo colaborativo entre el profesorado y si es posible, enfatizando la importancia de ahondar en las diferencias culturales tanto de los docentes como de los alumnos.

Dentro de 13 días nos volveremos a ver, ahora allí en Poole, donde nuestros alumnos volverán a  demostrar su manejo del idioma, su soltura vital y su grado de compromiso -muy alto por lo ya demostrado- con esta intensa actividad.

Os dejo con las palabras que, cariñosamente, nos ha enviado Renée desde la maravillosa Dorset.

'As a French language assistant from Canada, working at Lytchett Minster School for a couple of months, I learned a lot during my week in Jaén. For me, this school exchange has not only been an opportunity to familiarize myself with Andalusia culture. It also allowed me to get a general idea of the way a secondary school and the educational system is structured in Spain. Plus, now I know more about the preparation needed to organize a school exchange.

Spending time with teachers and students from Sierra Mágina, inside and outside of the classrooms, was an experience that I value a lot as a future teacher. My observations and my participation in different lessons extended my comprehension of class management, of inclusion, of teacher student relationship and of explicit teaching. Since I have come back to Lytchett, this authentic knowledge helped me evolve as a tutor, by giving me more confidence. I am convinced that this 'work experience' will also benefit me in the near future: I am starting a master in French Didactic next year to gain a better understanding of the teaching and learning process.

Alumnos y profesores participantes en el intercambio con Lytchett Minster School
My stay in Jaén has inspired me to pursue my journey in different teaching environments. I was really pleased to discover the Erasmus + project because I strongly believe in collaborative actions between teachers from different backgrounds. In my opinion, cultural diversity is a key in education: everybody, teachers and students are opening up their possibilities by sharing their life for a while with people from another country.
Sierra Mágina and all the lovely people I met during this trip helped me specify more my professional and personal aspirations.

Thank you so much! I feel blessed!
Merci beaucoup! Je suis chanceuse!'


Renée Goupil

lunes, 26 de febrero de 2018

La voz de la familia Membrive sobre el intercambio: el inglés, un idioma de complicidad.

Seguimos recogiendo los frutos del intercambio que el mes pasado tuvimos en nuestro instituto, estando ya tan próxima la vista a Inglaterra.

Es el turno ahora de una familia completa, la familia Membrive Padilla, quienes han alojado en su hogar a una de las alumnas de Bachillerato, Marcela, durante una semana agotadora para ellos a la vez que emocionante. Todos los esfuerzos, a su parecer, han merecido la pena.
Gracias por vuestra colaboración.

'Domingo por la noche. Toda la familia montada en el coche cerca de la puerta del Instituto, en una gélida noche de enero, como nosotros otras muchas familias no se atrevían a salir del coche por el frío. Los nervios y la emoción flotaban en el aire, todos estábamos muy contentos después de esperar con impaciencia la llegada de los “ingleses” pues el momento había llegado, ya estaban aquí.

Los dias anteriores fueron de preparativos, los cambios en la intendencia de la casa eran evidentes, pero todos tenían un fin, hacer la estancia lo más agradable posible y que se sintiera como en su casa.

Familia Membrive Padilla y su invitada inglesa, Marcela           
Faltaba poco, pero no llegaban todavía, los nervios afloraban, unos decían: “se habran retrasado..”. Otros justificaban la tardanza: “es que vienen desde el aeropuerto de Málaga y claro, está lejos...”. Pero al final vimos llegar al microbus que los traía. Poco a poco fuimos rodeando el vehículo, padres, madres, hijos y familiares con una gran expectación, intentando adivinar entre los estudiantes y maestros visibles tras los cristales del microbús dónde estaría nuestra “inglesa”.

Empezaron a bajar y los fueron nombrando. Cuando pronunciaron su nombre, mi hija Maria José, más emocionada que nunca, corrió a darle un abrazo; fue espontáneo y cordial. Quizás no se lo esperaba, pero Marcela, que es como se llama, tuvo una primera impresión cálida, como el país que la acogió. Seguidamente, tanto su hermana Marta como nosotros, la saludamos con los dos besos tan habituales en España y otros países mediterraneos, pero que chocan un poco con las costumbres del Norte más formales, aunque Marcela supo aguantar el tipo muy bien, adaptándose perfectamente, desvaneciendose cualquier temor para dar paso a otra mirada, la del viajero que aprende de sus viajes y no sólo observa el paisaje para capturarlo en una cámara de fotos como hace el turista, quizás fue esa una primera lección.

La semana pasó muy rápida. La vimos poco, a la hora de comer y al anochecer, pues las actividades le ocupaban toda la jornada, pero me consta que se lo pasaron muy bien en las distintas salidas y excursiones.

Fue un grata experiencia el compartir nuestras vivencias cotidianas con una joven alegre y confiada que sentía una gran curiosidad por todo lo que le rodeaba,  abriéndole  una ventana al mundo donde poder intercambiar las pocas palabras que entendía y pronunciaba en español, pero que eran suficientes para comunicarnos.
 
Marcela, Marta y María José

Por otro lado, que la lengua sirve como instrumento para la vida real y cotidiana es un hecho que quedó plenamente contrastado, ya que el idioma  de Shakespeare inundó todos los rincones de la casa y su sonido se escuchaba mezclado con las risas y complicidades de las dos chicas, que hablaban sin parar, como si de un idioma particular y secreto se tratara, pues nosotros lo escuchabamos sin comprender bien su significado, pero era muy agradable verlas disfrutar juntas.

La despedida fue triste, porque nos habiamos acostumbrado a tenerla cerca. Después de los buenos ratos que habíamos pasado juntos, al montarse en el autobús que las llevaría junto a sus compañeros de vuelta, ya la echábamos un poco de menos, pero contentos por las vivencias que habíamos tenido y de que ella guardara un buen recuerdo de su estancia, de sus nuevos amigos españoles y en especial de sus profesores, por el gran esfuerzo que han realizado para que salga todo tan bien.'

Familia Membrive Padilla.


lunes, 19 de febrero de 2018

Cristina García: la inteligencia emocional es la clave para superar los conflictos en el aula.

A one week Erasmus+ Teacher training seminar in Florence

Participante: Cristina García Torres.
Fecha: 7 al 12 de agosto de 2017
Centro de estudio: EUROPASS Centro Studi Europeo


Tuve la suerte de poder asistir al curso “CONFLICT MANAGEMENT, EMOTIONAL INTELLIGENCE AND BULLYING PREVENTION” en la academia para formación de profesores Europass de Florencia. 

El curso tuvo lugar entre los días 7 y 12 de agosto del 2017 y superó con creces las expectativas que me había creado al respecto de lo que allí podría llegar a aprender y experimentar. Sin lugar a dudas, fue una semana cargada de emociones, ideas, creatividad, empatía y compañerismo en una de las ciudades mas hermosas que he visitado en mi vida. 

Foto de Cristina García 
Este curso me brindó la posibilidad de valorar y aprender más acerca del poder de las relaciones interpresonales y grupales, comunicaciones efectivas, dinámicas de grupo y cómo estos factores afectan a nuestras aulas en el día a día.

Se forjó en mí la absoluta certeza de que un mejor entendimiento de las emociones y el comportamiento (entre compañeros docentes, alumnos y familias), así como nuestras propias reacciones ante ellos puede enriquecer sobremanera nuestra experiencia como docentes y como parte de nuestra comunidad educativa de manera más general.

Los temas que a lo largo de aquella semana se abordaron fueron organizados en bloques o sesiones, todos ellos interconectados entre sí. Tras una serie de actividades para romper el hielo y empezar a conocernos todos los participantes de aquel grupo, se nos introdujo en el fascinante mundo del “mindfulness”, animándonos no sólo a iniciar un diario de mindfulness que se alargaría a lo largo de la semana, sino también a probar determinadas actividades relacionadas con el tema con nuestros alumnos.

Foto de Cristina García
La temática del conflicto en clase fue uno de los ejes centrales en torno al cual giraron otras ideas: la necesidad de asumir el conflicto como parte de nuestras vidas ( y de nuestras clases), la propuesta de entender el conflicto no como algo negativo, sino como una posibilidad para la mejora y el entendimiento, estrategias a desarrollar a nivel de centro educativo para trabajar la resolución de conflictos, etc.


En relación con este tema también se abordó el verdadero significado que puede haber detrás de un comportamiento problemático por parte de nuestros alumnos y cómo hacer frente a estas necesidades (sentimiento de seguridad, estabilidad, pertenencia, reconocimiento, logro, autonomía, libertad para tomar decisiones, diversión, etc.) puede paliar los efectos negativos de dicho comportamiento. La inteligencia emocional es la clave, por lo que se nos ofrecieron ejemplos acerca de cómo podríamos integrar esa gestión de conflictos y esa inteligencia emocional en nuestro curriculum. Como es lógico, de la mano de la inteligencia emocional, se trató el tema del reconocimiento de las emociones.



El 'bullying' fue otro de los ejes del curso, tanto su detección, como la necesidad de hacer a los alumnos conscientes de sus efectos; se propusieron algunas ideas acerca de posibles herramientas que el centro educativo podría necesitar para tratarlo, una del las cuales sería la mediación. Del mismo modo, el aprendizaje cooperativo y la creación de sensación de pertenencia a la comunidad educativa demuestran ser muy efectivos a la hora de conseguir un buen ambiente de aprendizaje y de relaciones interpersonales en nuestras aulas con todos los beneficios que ello conlleva.

'La inteligencia emocional es la clave 
para hacer frente a los conflictos'

Un curso altamente recomendable, una experiencia enriquecedora al cien por cien.Todo lo que se trató, todo lo que de allí se extrajo, aderezado con el calor humano del maravilloso grupo con quien compartí aquella semana y por la maestría, el bien hacer y la cercanía de de nuestra profesora Susan Gagliano.


Foto de Cristina García
Cristina García Torres.
Jefa del Departamento de Actividades Extraescolares.
Profesora de Inglés del IES SIERRA MÁGINA, Mancha Real, Jaén. 

jueves, 15 de febrero de 2018

José Marcos Resola: ¿Qué nos queda como centro para llegar a una educación inclusiva?

Participante: José Marcos Resola.
Fecha: 25 al 29 de septiembre de 2017
Movilidad: Job shadowing. 
Centro de trabajo: Lytchett Minster School, Dorset, UK.

EN LA TIERRA DE MARY WARNOCK, TONI BOOTH Y MEL AINSCOW.


En mi formación psicopedagógica ha habido teorías y conceptos que me han demandado una profunda reflexión sobre el quehacer educativo. Uno de ellos fue el Informe de Mary Warcnok, publicado en el pasado siglo XX, sobre el estudio de la Educación Especial en el Reino Unido. La profesora Warnock propuso un término revolucionario en su época, las Necesidades Educativas Especiales

Se venía de una educación segregada para personas con capacidades, intereses y motivaciones diferentes a la mayoría. Atendidos en otros colegios, con otros currículos y con otros métodos de enseñanza. El concepto de Necesidades Educativas Especiales ponía sobre la mesa la necesidad de dar respuesta a las diferencias individuales por parte de la Educación. Si requiere un método, unos tiempos y unos recursos para progresar académicamente, el sistema los debe proporcionar. No atender a dichas necesidades es conducir al ostracismo educativo a este alumnado. El progreso de un alumno no solo viene determinado por sí mismo sino por las oportunidades y recursos que el medio le ofrecía. Esa ayuda de mediación pedagógica fue la clave del nuevo concepto que había emergido.

Mary Warnock
Empezaron las experiencias de integración social y por ende educativa, del alumnado con necesidades educativas especiales. La reflexión de dichas prácticas concluía que los alumnos estaban escolarizados en los centros ordinarios pero pasaban mucho tiempo apartados de sus compañeros. Los métodos pedagógicos abusaban de las actividades individualizadas sin contacto con iguales, sobre currículos de cursos y etapas anteriores, necesidades que se atendían sobre material curricular (libros de cursos anteriores) fuera de sus intereses personales. Fue en Salamanca en 1994, cuando se empezó a promover el objetivo de una Educación para Todos, capacitando a las escuelas para atender a todo el alumnado.

De este término evolucionamos hacia el de Escuela Inclusiva. La atención educativa no debe realizarse en un aula diferente a la ordinaria, sino con su grupo clase y con sus profesores, más la ayuda de los recursos con los que cuente el centro para atender a la diversidad. Para ello los profesores Booth y Ainscow elaboraron el Index for Inclusion. Un cuestionario que permitía analizar el grado de inclusión que cada institución educativa presentaba en las siguientes variables: cultura de centro, práctica y políticas educativas.
¿Cómo está la situación a nivel de hoy?

En nuestro jobshadowing  en Lytchett Minster Scohool por el Eramus+ K101 observamos que todos los alumnos con Necesidades Educativas Especiales eran atendidos en el aula ordinaria.  Aquellos cuyas necesidades educativas eran mayores o más especializadas, contaban con la ayuda de un adulto que le acompañaba en el aula, orientándole en la actividad educativa. Una ayuda más que curricular era de supervisión en las actividades a realizar. No eran explicaciones o aclaraciones sino más bien, comprobación de la realización de la actividad. Este alumnado seguía las explicaciones del profesorado, utiliza el mismo cuaderno que sus compañeros y realizaba las mismas tareas.
  
En nuestro Centro Educativo, el IES Sierra Mágina los alumnos con necesidades educativas especiales cuentan con medidas curriculares, cursan con una adaptación curricular significativa y programas específicos. Ello supone abordar curricularmente un trabajo con desfase curricular de al menos dos cursos con respecto al grupo en el que se encuentran escolarizados. La mayoría de las horas de atención educativa a nuestros alumnos se realiza en el aula de apoyo.


Nuestra reflexión entre el modelo inglés y el modelo español, nos lleva a destacar que la atención en el aula ordinaria, es la medida más inclusiva. El profesorado de pedagogía terapéutica debería realizar su actuación educativa en el aula ordinaria, visibilizando la atención a la diversidad. Trabajando en equipo, el tutor y el equipo educativo. Nuestra realidad es que tenemos un profesor de pedagogía terapéutica por centro, y un censo de alumnado con necesidades educativas especiales superior a diez alumnos, cada uno de ellos escolarizados en niveles y grupos diferentes, lo cual impide la atención en el aula ordinaria de todo el alumnado. No vamos al manido argumento de cuantos más recursos mejor calidad, pero los hechos son los que son y si la ratio en el aula ordinaria contribuye a la calidad, el número de profesores de pedagogía terapéutica debería ser objeto de reflexión en los criterios para realizar los cupos de profesores anualmente por parte de la Administración Educativa.

Si del modelo inglés nos gusta el lugar de la atención educativa y del modelo español la existencia de medidas curriculares, creemos que ambos adolecen de inclusión. Tenemos que reflexionar como Claustro si nuestra metodología de aula atiende a las diferencias psicopedagógicas de nuestros alumnos. De un tiempo hacia ahora, han nacido pedagogías emergentes que hablan del aprendizaje por descubrimiento, en colaboración con los demás compañeros, utilizando artefactos digitales y promoviendo competencias. Está claro que estas metodologías activas son las que ayudan a que el alumnado de necesidades educativas especiales pueda ser atendido en el aula ordinaria, si trabajamos mediante un proyecto. El aprendizaje basado por proyectos es la opción para que el profesorado elabore tareas, los alumnos se motiven por aprender, resuelvan retos de la vida cotidiana y próximos a su contexto personal y social. 

Este proyecto si alberga diferentes actividades y con diversos niveles de dificultad cognitiva, permite que todos los alumnos trabajen en dicho proyecto, aportando cada uno su granito de arena en virtud de su perfil cognitivo. Estas actividades no son para hacerlas en casa sino en el aula, ayudándose de los demás y colaborando con ellos. No es solo elaborar productos sino ser competentes de aplicarlos, utilizarlos, presentarlos en tu comunidad educativa, favoreciendo un servicio a la sociedad. Si no solo contemplamos las actividades por nivel cognitivo de dificultad sino también por su contribución a las inteligencias múltiples de Gadner, nos encontraríamos con una verdadera educación integral del alumnado.
               
  ¿Qué nos queda como centro para llegar a una educación inclusiva?



Contemplar en nuestra metodología, las adaptaciones curriculares significativas de los alumnos con necesidades educativas especiales. Emigrar hacia una enseñanza competencial en la que los contenidos no son la piedra angular sino que el auténtico saber, saber ser y saber hacer está en los criterios de evaluación. Formarnos en metodologías activas con organizaciones departamentales de trabajo en equipo auténtico. Aprender de nuestros compañeros de Claustro, observándolos y conversando con ellos. Establecer espacios y tiempos para el diálogo pedagógico. Dándole voz al alumnado, en el aula y el centro.

Seguiremos reflexionando…

José Marcos Resola.
Orientador del IES SIERRA MÁGINA, Mancha Real, Jaén.